Historia del Anma
El Anma es una terapia manual que forma parte de la medicina tradicional chino-japonés.

La palabra Anma significa presionar (An), y friccionar (Ma) o “el movimiento de una mano tranquila”.
Las raíces del Anma datan hace más de cinco mil años, en el centro del antiguo imperio chino, donde se denomina “Anmo”, y es reconocida como la terapia corporal más antigua de oriente. Las primeras anotaciones acerca del Anma se encuentran en los caracteres tallados sobre conchas de tortugas, en la segunda dinastía china (la dinastía ‘Shang’).
El Anma se desarrolló alrededor de las orillas del río amarillo en el centro del antiguo imperio chino, donde descubrieron que el masaje alivia las dolencias musculares y mejora los síntomas de parálisis que sufrieron las personas de esta región. En la Dinastía ‘Tang’(618-907), el Anma fue reconocido por la corte imperial chino como el masaje oficial y era una terapia integrada en los hospitales, como parte de la medicina general del país.
La influencia del budismo llevó el Anmo a Japón, donde se dominaba Anma, por monjes budistas que mandó el emperador Japonés, para desarrollar la medicina, la ciencia y la educación del país. Por razones de clima, geografía y las diferencias culturales, el pueblo Japonés adaptó la terapia a sus necesidades y contribuyó al desarrollo y la evolución del Anma, dándole una definición más profunda y refinada.
A lo largo del tiempo, en Japón, empezaron a aparecer otros estilos de Anma y entonces es cuando apareció el Ampuku, el tratamiento Japonés del abdomen.
Durante la época Edo (1603-1867 d.c) el Anma fue separado del Ampuku y casi fue olvidado. En esa época el Anma fue conocido como masaje practicado típicamente por personas invidentes debido a Sugiyama Waichia, que era ciego y practicante de Anma con el título de Kengyo (el rango social más alto entre los invidentes). Él cual consiguió el permiso, después de curar el quinto Shôgun Tsunayoshi, a enseñar y formar terapeutas a otras personas invidentes los conocimientos del tratamiento. Hecho que fue una influencia substancial en la evolución del Anma.
El Ampuku, fue desarrollado por el Maestro Japonés Shiansi Ota, que también separó el Ampuku del Anma durante esa época y quien aportó a la definición actual del Anma y del Ampuku. Dichas definiciones contribuyeron e influyeron al desarrollo de algunas terapias manuales que conocemos hoy en día, como el Shiatsu.
En 1919 el maestro Japonés de Anma, Tamai Tempaku, publicó el libro Shiatsu-Ho, que fue una gran influencia a la creación del Shiatsu. En el libro él describió las antiguas técnicas de Anma, Ampuku y Do in, combinando elementos de anatomía, fisiológica, y espiritualidad.
Hoy en día uno de los maestros más importantes e influyentes de Anma y Ampuku es el gran maestro Japonés Doan Tesuno Kaneko, que sus enseñazas contribuyeron a la integración de esas antiguas terapias a las necesidades y síntomas de nuestros tiempos.
La escuela Anma – Ampuku Terapias Orientales Corporales sigue sus enseñazas y hoy en día es la única escuela en España que forma terapeutas de Anma y Ampuku.
