
Actualmente el Ampuku tiene dos metodologías principales, la del Ampuku fisiológico, que se centra y trata las patologías del cuerpo y la del Ampuku emocional, que se centra en las raíces de esas patologías, manifestadas en el cuerpo como bloqueos energéticos y dificultades emocionales.
La metodología fisiológica encuentra sus raíces en la medicina Tradicional China y comparte algunos de sus conocimientos básicos, debido a la relación directa que tiene con la antigua terapia Anma. El vientre, en la medicina oriental, se considera como el centro de la energía vital y el hecho de que contenga muchos de los órganos internos, le convierte en una zona muy importante a nivel terapéutico. Debajo del ombligo, está localizado el punto “Kikai” o “el mar del Qi” y es el punto de encuentro entre diferentes energías del cuerpo.
El Ampuku Tradicional defiende la actuación sobre el vientre y la zona paralela de la espalda como medio para tratar las enfermedades, favoreciendo el equilibrio de la energía Qi básica en el Hara y mejorando la función de los órganos internos y la armonía entre ellos. El Ampuku fisiológico basa su diagnóstico en la condición del vientre, según los conocimientos de los Maestro Japoneses Ota y Goto.
El terapeuta evalúa varias condiciones como:
• El pulso del Hara
• La tensión del Hara
• La condición de los órganos internos
La metodología del Ampuku Emocional considera como raíz de la enfermedad los patrones negativos y los bloqueos emocionales de la persona. La liberación de los bloqueos ayuda a la persona a empezar un proceso de auto conocimiento, para lograr cambiar sus patrones.
La valoración del Ampuku Emocional es la de la Lectura Corporal, según los grandes elementos de la Naturaleza, que viene de la filosofía, la cultura Tibetana y que no coinciden con los cinco elementos de la MTC.
En la lectura corporal se considera al ser humano como una criatura de la Naturaleza, y como tal sus elementos existen dentro de si. Los elementos se representan en partes definidas del cuerpo y el terapeuta valora la estructura física y la relación energética entre los elementos (Tierra, Agua, Fuego, Aire, Árbol), que tanto en la Naturaleza como en el cuerpo humano, tienen sus características, funciones, fenómenos, y representan etapas evolutivas de la vida.
