
La palabra Ampuku significa “el pulso del Hara” o “calmar el Abdomen” y es un tratamiento corporal que se centra en el Hara, el centro energético del cuerpo, que según las medicinas orientales esta localizado en el abdomen.
El Ampuku se desarrolló en Japón, inicialmente como una rama de la antigua terapia Anma. La influencia del budismo llevó el Anma a Japón hace más de 1000 años, por monjes budistas que mandó el emperador Japonés para desarrollar la medicina, la ciencia y la educación del país. Por razones de clima, geografía y diferencias culturales, el pueblo Japonés adaptó la terapia a sus necesidades, demostrando una gran capacidad de analizar y profundizar la eficacia del Anma y entonces es cuando apareció el Ampuku.
Durante la época Edo (1603-1867 d.C), fue cuando el gobierno Japonés separó oficialmente las dos terapias y el Ampuku recibió su propia definición. Uno de los maestros más importantes de esa época y en la historia del Ampuku, fue el Maestro Shiansi Ota, quien separó el Ampuku del Anma y aportó la definición de ambas. Dicha definición contribuyó y influyó al desarrollo de los métodos actuales del Ampuku y de algunas terapias que conocemos hoy en día, como el Shiatsu.
Ota dijo sobre el Ampuku:
“Si practicamos sobre el paciente el Ampuku, los bloqueos del Qi básico fluirán, la armonía entre los órganos vitales aumentará, la circulación sanguínea mejorará, los huesos y las articulaciones se harán más flexibles y los músculos menos extendidos, la piel estará más hidratada y el apetito mejorará. La orina y las heces saldrán con mayor facilidad, la fuerza del Qi aumentará y la memoria mejorará”.
